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martes, septiembre 04, 2012

Documentales en los márgenes de la historia (I parte)

Cine "de autor", en primera persona, sobre la verdad o las verdades de nuestros relatos íntimos, sociales, políticos y artísticos. 

 

Por Analía Iglesias


Los´ 70, multitud de preguntas y contradicciones. No hay expresión más viva que la del documental latinoamericano, hoy. Se alimenta de cine, violencia, locura y, también, de bordes (íntimos, políticos, artísticos, sociales). El documental actual por fin puede respirar en un espacio amplio y husmear en los rincones para saber qué hay de los que quedaron fuera de cuadro en los 60 y los 70.
En este breve repaso, intentaremos acercarnos a ese estar al margen en los márgenes del Río de la Plata, a través de tres documentales recientes, que se vieron este año en el festival internacional Documenta Madrid y en otros certámenes sudamericanos.
Uno, dos, tres documentales del Río de la Plata que narran experiencias que no pudieron contarse cuando la sangre de la Historia estaba fresca.  Tres documentales "de autor", en primera persona, de los que parten del cavilar hondo, de la interrogación íntima, cuya respuesta (si es que hay alguna) el director va desmenuzando para sí mismo y para los espectadores… o cuyas nuevas preguntas, el director se atreve a desplegar, desnudándose, incluso sorprendido.
En primer término hablaremos de "La sensibilidad", la puesta de largo de un documentalista cordobés, Germán Scelso (nacido en Buenos Aires, en 1976), que desde hace varios años reside en Barcelona. A partir del próximo jueves, en entregas sucesivas, recomendaremos a los lectores estar atentos a otros dos filmes que seguirán contando nuestros lugares, nuestras dudas, nuestros miedos y nuestros actos reparadores, durante muchos años más: "Hachazos" es de Andrés Di Tella (Buenos Aires, 1958), un director argentino que ya casi no necesita presentaciones, y "Decile a Mario que no vuelva"  lo firma otro consagrado documentalista, en este caso, el uruguayo  Mario Handler (Montevideo, 1935).
"La sensibilidad", del cordobés Germán Scelso, es el entrañable retrato de dos abuelas, las del director.  Son dos madres empujadas 'de prepo' dentro la Historia, cuando sus hijos fueron secuestrados, en el año de la rentrée triunfal y definitiva de la recurrente dictadura argentina: el 76, a la sazón, el año de nacimiento del autor (en Buenos Aires, donde se encontraban militando sus padres).
Se trata de un documento casi íntimo, con muchas más preguntas que respuestas, que indaga en el dolor (pero también la valentía) como argamasa entre esos bloques irreconciliables que suelen construir los seres humanos en sus  barrios, sus clubes, sus círculos, sus pertenencias y su clase. Sin ambages: Laura y María Luisa pertenecen a grupos claramente diferenciados de una sociedad que poco espacio suele dejar a los hombres y mujeres sin rótulos ni apellidos con pedigree.
Puro relato (sin florituras ni preciosismo técnico), porque Germán se sienta en la cocina de sus abuelas, en Argüello y en la avenida Castro Barros, para que le cuenten de dónde vienen y cómo entienden el activismo de sus hijos, incluso cómo fue que llegaron a los nietitos, abandonados por los represores tras el secuestro de sus padres.
También procura hacerse una idea, o que nos la hagamos, de lo que ha quedado de aquellas
siglas y los ideales del martirologio setentista en la gente corriente, la gente de la calle. La película tiene el indudable valor del rescate de la memoria más próxima, para no ir perdiendo más cosas por el camino.

Publicado en el Magacine Cultura del diario Hoy Día Córdoba, Argentina, el 23 de agosto de 2012.

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