en mi cielo, clarice y su libertad. ella escribe. una mujer que nació en la vieja europa, al este del este, y vivió en copacabana. amado brasil amado, el suyo. ajenidad y pertenencia. la suya, la nuestra. excesiva. sedienta, como lori, su personaje. mirada extraña. la condición de la mirada.
domingo, mayo 15, 2011
decimonónico, hipnogógico, alienado. un relato lacaniano
recién despiertos, hablábamos de las alucinaciones hipnogógicas. de esas cosas absurdas que se nos presentan entre la vigilia y el sueño, pero también de mis bragas. él dice que se le aparecen formas, colores, algo claramente gráfico que se transforma... yo le cuento que las mías, mis alucinaciones (no mis bragas), son relatos psicodélicos mezclados con fragmentos cotidianos, palabras racionalistas y conceptos tan delirantes que anticipan la pérdida de conciencia. ¿quién sabe si el deseo está alienado por el lenguaje, como sugería lacan, o si adaptamos nuestras pulsiones a nuestras ocurrencias lingüísticas para explicarnos algo de nosotros?, eso nos preguntamos, recién despiertos, comiendo sushi a deshora, tomando un vaso de agua y soñando con un café imposible. no son dibujos sino palabras las mías, mis alucinaciones. aunque él está aquí, de nuevo, llenándome de piel sin palabras. y de nuevo me quedo sin relato. sin mango ni sartén, ni mando. apenas con una porción de positivismo decimonónico para tirarle por la cabeza, para defenderme de este amor irrevocable, que me queda hondo cada vez.
lunes, abril 04, 2011
parir
Llueve mucho y me pongo los zapatos más sexies. Pero creo que no siento nada. Si acaso, curiosidad. Y vuelve a ocurrir: con vos soy un poco Courbet, un poco 'l'origine du monde'. Sin embargo, creo haber renunciado al pedestal de la sagrada concavidad. Y sangrada. Ni carne ni símbolo. No quiero parirte. Sí, sí, me encanta la escena, pero le recorto el metraje. Luego me levanto, me quito tus calcetines de cebra y me voy. Con tu libro de Julian Barnes y estos tacones para otros pies, a otra parte. Hasta la próxima lluvia. Bis dann, my litttle and tender berlin's soul.
jueves, marzo 31, 2011
hombros, soles, atún y matta
Cabrón. Doblemente cabrón por hacer literatura de mi derrota. Concedo, sonrío. Para la próxima, ya sé que no tengo que intentar aprender el camino a tu casa, porque nunca iré más de una vez. La próxima, procuraré no darte una postal de Carlos Cruz Díez después de una muestra de geométricos venezolanos, porque la volverás a dejar sobre el sofá de la antesala (a tu inmensidad). Con uñas y dientes, me resistiré a todas las epifanías: especialmente, a la del bocado de atún y a la del abrazo con Matta, el chileno (que, por cierto, no te gusta). Contigo no habrá abstracciones, ni hombros ni soles, tampoco noches desarmadas de corazones crédulos, que diría Cheever. No te impacientes, viejo cowboy de vesícula cansada. Aquí te dejo.
domingo, noviembre 21, 2010
al paso
Lo descubrí mirándome con afecto verdadero, el que ha nacido así, sin querer, entre bromas y lances esquivados. Yo estaba realmente distraída, pensando en que quería huir de ese lugar atestado de gente. También pensaba que hacía tiempo que no le daba un beso y un abrazo, pero dudaba sobre si acercarme a saludarlo, justo en ese momento en que él estaba en el centro de los flashes, rodeado de fans de su causa, gestionando entrevistas y sosteniendo souvenirs. Pero ahí fue que yo miraba en la dirección contraria, giré la cabezay él me descubrió entre los demás y mis cavilaciones. Ojos hondos que no me esperaban y que, de algún modo, me convocaban. Su mirada me movió. El no podía alejarse de donde estaba y no tenía más tiempo que éste en esta ciudad. Mañana viajaba, pasado también. Me acerqué y nos besamos al paso, y nos dijimos tres cosas, al paso. Pero nada en esa noche temprana del otoño pudo equipararse a sus ojos de deseo y de imposibilidad. Vuelvo a estar en las antípodas de alguna construcción teórica irrefutable, pensé, pero me quiere.
sábado, octubre 09, 2010
un diálogo con minnie, de la paz
Ella es de La Paz. Me dijo que el corralito la había jodido, que había vivido muchos más años en Argentina que en Bolivia. Y ahora es Minnie en la Plaza Mayor de Madrid. Dice que acá también está duro, que con más de 50 no te quiere nadie. En España, Minnie es boliviana.
Me parece que hay un momento en que el trabajo deja de definirte. Sin embargo, algo hay en el oficio que se te ve por los poros, aunque no te importe, aunque andes de civil por la calle. Ayer,me acerqué a la Minnie boliviana de la Plaza Mayor para pedirle que me dejara hacerle una foto, sin la máscara. Era para mí, no había afán chismoso allí y sin embargo, ella me dijo: "eres periodista, ¿no?".Le contesté que "no", con convicción. No creí mentirle, luego lo pensé, pensé que no estaba ejerciendo... no me identifiqué con su pregunta y, sin embargo, hoy estoy haciendo esta pequeña crónica de mi charla con ella. La pura contradicción.
viernes, agosto 20, 2010
algún dios
Como el abanico, esto no tiene respuesta.
-¿Qué vas a hacer con esto? -me dice Cher en su francés wolofizado, señalando las varillas del abanico que ya no están pegadas a la tela y, por lo tanto, cuando el abanico está desplegado dejan huecos a la vista.
-Nada -le contesto y él sigue abanicándome una brisa de vapores de la sabana.
La noche sobre el Niokolo Coba es un vaivén de sudores y apenas dos gotas del aire de mi abanico roto, en sus manos inmensas. Compartimos el aire, en silencio. Miro la boca africana de Cher y admiro los matices del negro entre las sombras y su piel. "Mis condolencias", acaba de repetirme casi en secreto, después de mis confesiones, después de mis pérdidas.
Parece que hay un mundo en el que todo debe arreglarse, cauterizarse, repararse y otro, éste, en el que todo lo roto, lo gastado, lo pasado de moda y lo ya llorado se tira, sin más. O se mantiene, pero al margen.
Es el margen o esto.
Los márgenes o la obscenidad.
Hoy he vuelto a pensar en la fe de Cher, que ahora mismo ayuna por el Ramadán, que no puede entender que yo no tenga Dios, que quiere darme una religión, por pura caridad, por puro amor. Cher, el que dice "La foret fou" con voz grave y gesto inocente y se ríe, se ríe (el que se acaba de enterar que "loco", en castellano, quiere decir "fou" y juega con el nombre del parque: "Niokolo LOCO Coba").
Hoy, que he conocido a Hicham, he vuelto a pensar en la fe de Cher. Hicham también es africano, un africano del Magreb, blanco y ateo. Y marxista. Hablamos de "Persépolis" y de las dictaduras. De la represión y nuestra experiencia: da lo mismo qué traje use, si el de ayatollah o el de fraile.
"Inxalá", le digo a Hicham, a pesar de que él elude nombrar al Dios de los suyos como los suyos lo nombran, como fórmula para casi todo.
"Inxalá", insisto.
Y no me contesta.
miércoles, mayo 12, 2010
mientras amanece
esto es para el guión de una peli de michael gondry: a ver... si cuando se te estabilice la química te gustaré o si te gustaba justamente en medio del descuajeringue cerebral. da gracia, ¿no? y así seguimos, de tardes herrumbradas, óxidos de té y caricias como cadáveres: exquisitas.
mira, cabe la posibilidad de que cuando amanezca, si nuestras neuronas se ordenan a tono con el nuevo día, nos desconozcamos.
mientras tanto, hay amor y recelo, ilusión y presente. ninguna promesa y dedos cruzados (que la química nos bendiga).
amén
mira, cabe la posibilidad de que cuando amanezca, si nuestras neuronas se ordenan a tono con el nuevo día, nos desconozcamos.
mientras tanto, hay amor y recelo, ilusión y presente. ninguna promesa y dedos cruzados (que la química nos bendiga).
amén
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